A los pies de La Concha, la emblemática montaña de Marbella, y con vistas privilegiadas al mar Mediterráneo, el jardín de Villa Verdi se despliega en la exclusiva urbanización de Sierra Blanca como un recorrido paisajístico que abraza la arquitectura de la vivienda.
Diseñado como una atalaya, el jardín se organiza en dos grandes espacios: la zona de entrada, a cota de calle, y el jardín principal, que gira en torno a la piscina. Ambos niveles se conectan mediante dos recorridos laterales, cada uno con su carácter distintivo.
Recorrido noreste: la rampa italiana
En el lateral noreste, una suave rampa italiana nos conduce entre Helechos, Dianellas, Philodendros, Pittosporum nanas y Jazmines que trepan por las fachadas. Este camino nos lleva a un encantador jardín-huerta, donde limoneros y naranjos en alineación se combinan con un pequeño huerto flanqueado por Granados, Cipreses, Myrtus, Romeros y Erigerones. El sonido de una fuente acompaña el recorrido, realzado por pasos de piedra natural y gravas, evocando el espíritu del jardín italiano tradicional.
Recorrido suroeste: el jardín del estudio
El recorrido opuesto, accedemos a un pequeño jardín privado vinculado al estudio de la vivienda,a través de unos setos de Laureles. A un lado, una alineación de Lagerstroemias indica con su floración aporta color y dinamismo, invitando a descubrir el espacio principal del jardín en torno a la piscina.
Zona de entrada: elegancia y orden
En la entrada, un olivo centenario se erige como pieza central de la plaza, rodeado por una composición ordenada y escultural: Buxus, Rosales y una gran jardinera elevada con alineaciones de Ligustrum en copa, Teucriums, Dianellas, Dichondra silver y buganvillas aportan estructura y riqueza vegetal a este espacio funcional.
Jardín principal: mediterráneo contemporáneo
El corazón del jardín se encuentra en la zona de la piscina, donde la vivienda se abre mediante terrazas que permiten disfrutar del entorno durante todo el año, con vistas despejadas al mar.
La piscina, equipada con una amplia plataforma para tomar el sol, está flanqueada por cuatro grandes jardineras de acero corten que albergan olivos escultóricos, otorgando al conjunto un carácter mediterráneo y singular.
Una amplia pradera central se delimita con setos de Metrosideros y parterres de gramíneas y vivaces que aportan movimiento y textura al espacio. En los límites, Brchychitons, falsas pimientas y Leylandii conforman una pantalla vegetal que garantiza privacidad y confort.
Villa Verdi es una propuesta de paisaje que reinterpreta el jardín clásico mediterráneo desde una mirada contemporánea, donde la vegetación, el recorrido y las vistas se integran para crear una experiencia estética, funcional y emocional única.