En la emblemática urbanización de Sierra Blanca, Marbella, y en una de las calles más exclusivas de España, se encuentra esta vivienda de estilo tradicional Andaluz de tejado de teja, donde el contraste del blanco de la fachada y marquetería negra es la protagonista. El objetivo de Adarve Jardines era crear un jardín elegante dotándole a su vez de un carácter funcional y familiar.
En todo el jardín, se apostó por una floración blanca, protagonizada principalmente por rosales Iceberg, que en este suave clima mediterráneo tiene una floración casi a lo largo de todo el año. Como base, se utilizó un mulch de árido beige que aporta luminosidad y limpieza, acompañado de una paleta de verdes en distintos matices
Al acceder a la propiedad, un eje simétrico y visual conecta la entrada principal con el fondo del jardín, atravesando la vivienda a través de grandes ventanales de marquetería de cuadrantes negros. Se diseñó una elegante fuente envuelta por una jardinera negra plantada con Mirtos nada más entrar, dando la bienvenida venida. Tres Ligustrum japonicum a cada lado, reforzando la simetría y el equilibrio del conjunto.
Los cuadros de plantación negros haciendo juego con (la marqueteria, entorno, etc), que rodean los Ligustrum, se cubrieron con Alyssum, elegido por su floración delicada y su aroma envolvente.
Desde la terraza principal se abre la zona de piscina, realzada por cuatro imponentes olivos centenarios dispuestos en jardineras negras, creando un marco escultórico y sobrio.
A la derecha, y siempre visible desde la terraza, se diseñó una encantadora casa de juegos para las hijas de los propietarios, acompañada de un área de arena y columpios. El espacio infantil se prolonga hacia el nivel inferior del jardín gracias a un tobogán que desemboca en una huerta pedagógica, pensada como lugar de aprendizaje y disfrute en contacto con la naturaleza.