Shiro en japonés significa “Blanco”.
Este jardín surge a partir de un lienzo en blanco, en donde la geometría define cada una de las zonas que lo componen. Líneas rectas y curvas marcan el ritmo con el que disfrutar del jardín, que envuelve y unifica el espacio de la villa.
La importancia del agua queda manifiesta tanto al entrar a la vivienda, sobrevolando la lámina de agua que bordea la fachada, como en el estanque que configura el elemento principal del jardín japonés.
Diferentes elementos incluidos en el jardín como arenas, gravas ornamentales color blanco, pasos de hormigón blanco, escultura, escaleras diseñadas especialmente para salvar desniveles en el jardín, configuran el punto de unión entre las diferentes zonas que lo conforman, consiguiendo un conjunto tranquilo y armonioso.
Las plantas utilizadas, ( como las gramíneas, helechos, juníperos, buxus, Sansevieras, papyrus), dan movimiento y estructuran las comunicaciones entre las diferentes zonas del jardín.
Los diferentes tipos de árboles y palmaceas, dan ritmo y configuran puntos focales,como los ejemplares de olivos que enmarcan la zona de la piscina.
Villa SHIRO representa nuestra visión de un jardín habitable, donde interior y exterior se funden en un diálogo continuo. Un espacio equilibrado, contemplativo y funcional, diseñado para disfrutarse todo el año.